
Mañana comienza el viaje y un sentimiento de amargura me aborda.
Hoy Naranjita se fue. Hoy dormí y desperté pensando en que todo estaba normal. Pero no. Un pedazo de continente nos separa y me entristezco.
Hoy gran parte de mis amigos vuelven al sur y, sin sentir la necesidad imperiosa de estar con ellos, ya me siento más sólo.
Mi sensación es la típica que experimentaba cada fin de verano en el Lago Ranco. Siempre me quedaba hasta el final de las vacaciones y veía como los amigos se iban y las casas se desocupaban. Era triste, quedaba sólo, en el medio de la playa sin nadie con quien jugar. Con una sonrisa falsa. O una sonrisa de la costumbre.
A mi me gusta la soledad, pero cuando el contacto se acaba de una patada, cuando todos se alejan con rapidez inusual, me pasan estas cosas, soledad, desolación, desprotección.
Pero no es fin de verano.
Las vacaciones comienzan y no son momentos de bajoneo.
Pero nunca hay que dejar de pensar.
PD: a quienes leen este blog, que sé, son mis amigos... los quiero mucho y los extrañaré en el camino.
Y a ti... disfruta de las caipiriñas... guardame una bombilla.
3 comentarios:
Kerido amigo Matías
"el viaje del héroe" es la volá que llama a decir que cada paso es hacerse un supervillano, pero al reves, o sea, viajar te convierte en algo, no sé en qué y quizá ahí esté la gracia.
Yo también me voy, el avión parte en 10 días y uno nunca sabe en qué momento exácto te multiplicaste.
Eso
ojalá nos encontremos en alguna parte del mundo Matico
y coma naranja
tome juguito de naranja
será eso siempre un homenaje a "ella"
Xu
wena wena....el viaje comienza
y comenzamos andamos.
y todo se espera....muaks
y yo te espero!!!
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